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Flamenco, arte, pureza y sentimiento
El Flamenco, mezcla de varias culturas que han dejado huellas en el sur de la península Ibérica, es la expresión más representativa del folclore andaluz y está muy presente en la vida cotidiana de Andalucía.
La guitarra, el cante y las palmas han sonado por estas tierras desde tiempos inmemorables; antiguamente la gente bailaba al compás de la guitarra y las palmas en cualquier sitio: posadas, ventas, corrales, salones y también, como se decía, en casa de los señoritos. Pero, por otro lado, el flamenco también era el grito del pobre, del campesino, del gitano y expresa el dolor más profundo, el ay, conocido como cante jondo. En sus comienzos no era nada más que el cante, acompañando por el ritmo de un martillo contra el yunque.
Hoy día el flamenco se puede ver en los cuadros flamencos, que representan las típicas fiestas gitanas. Un cuadro flamenco es un grupo de personas, básicamente compuesto por guitarrista, palmero, percusionista y bailaor/a, donde se pueden apreciar las principales facetas del flamenco: el cante, el toque y el baile. A lo largo de cada representación se suelen tocar y bailar los palos típicos (ritmos flamencos) como soleá, tango, alegría, granaína, tanguillo, seguiriya, y por supuesto, bulería, palo imprescindible en todas las fiestas gitanas. Noches como las que te ofreceremos en los Jardines de Zoraya son una magnifica oportunidad para conocer la pureza y el duende del flamenco en directo. Desde la soleá a la alegría, desde Granada al corazón del Albazyín…
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